Hoy en día son tantas las posibilidades y formas de adquirir un vino, que muchas veces tenemos más problemas con el proceso que con la elección.

Si eres de los que disfrutan de la degustación del vino, de su cultura, y eres aficionado al enoturismo; te habrás preguntado cómo adquirir ese vino que un día probaste, aquél del que te hablaron o el caldo que tanto tiempo llevas buscando.

Voy a responderte a todas esas preguntas pendientes y a algunas más, ¿Consulto guías especializadas? ¿Puedo estar seguro de adquirir vino por internet? ¿Debo visitar la bodega?

Claves que te ayudarán en la adquisición de vino

Se trata de dar con el producto y el lugar ideal donde encontrarlo, una tarea a priori nada sencilla en la sociedad de la hiperabundancia de oferta en la que nos encontramos, en cuanto a calidad, pero también a precio.

Te recomiendo como punto fundamental que comiences por preguntarte qué tiene ese vino que estás buscando. Esas características van a marcar tu búsqueda y tu recorrido hasta dar con el momento adecuado para responder cómo, dónde y por qué.

# Pensar antes de comprar

Hoy en día el vino se encuentra alojado en todas las plataformas de información a nuestro alcance, no es demasiado complicado estar actualizado, aunque se corre el riesgo obvio de que la información sea parcial.

Como yo soy clásico, te recomiendo leer y consultar algunas guías que te den seguridad antes de comprar. Otro recurso es dejarte aconsejar, bien sea por otro aficionado o por el personal especializado. Hay que confiar en que sean profesionales y objetivos; poniendo en tu mano diversidad de referencias que te puedan encajar.

Como en la variedad reside la opción, no está de más que compares los precios de distintos establecimientos. Al fin y al cabo, todos tenemos un negocio y puede que unos miren más por sus propios intereses que otros.

Por supuesto, también es aconsejable que compares los precios del producto. En el caso del vino es todavía más importante, puesto que se entra en el juego de la distribución y venta, el IVA, recargos en tienda, margen en las cartas de vino… puede llegar a sorprenderte cómo se engordan los precios, pero también cómo es posible comercializar un vino a precios ínfimos con el elevado costo que supone su elaboración.

Asegúrate de que la conservación del vino sea la adecuada antes de tu adquisición. Como ya sabrás la temperatura del vino es un factor importante que debemos considerar.

La conservación del vino en cualquier lugar donde se almacene, bien sea una casa, un restaurante, una tienda o un almacén; debería ser lo más parecido a cómo se conserva en una bodega. Si por ejemplo, al entrar en el establecimiento notas una potente calefacción, no estaríamos ante las mejores condiciones, al igual que si el local no está climatizado en época estival.

Cuidado también con el enemigo de las botellas, la luz. Si las botellas se han  visto afectadas por sol intenso o por unas condiciones inadecuadas en un escaparate, no deberías llevártelas.

#Elegir el momento adecuado

¿Tienes preparado en casa un buen lugar de almacenamiento?  Si no es así, lo mejor es que te decantes por adquirir un número de botellas que vayas a consumir en un plazo breve de tiempo. Si por el contrario, puedes almacenar con garantías, es bueno hacerte con la lista deseada a largo plazo.

Debes vigilar las añadas. Siempre se ha dicho que un vino mejora con el tiempo, y en cierto modo es verdad siempre que el vino sea de calidad. Por eso, es aconsejable tener cierto conocimiento a la hora de hacerse con vino más longevos, para asegurar el trabajo de la bodega, del producto o la calidad de la añada.

En lo referente a los vinos blancos existe la falsa creencia, aunque muy extendida, de que los vinos blancos solo pueden consumirse en el año siguiente a su cosecha en buenas condiciones.

Incluso, en óptimas circunstancias de conservación, existen vinos blancos que precisan de varios meses en la botella antes de desplegar todo el abanico de posibilidades que contienen. Conviene conocer previamente estos falsos mitos y verdades en torno a los vinos blancos.

# Señales a tener en cuenta

Si eres una persona desconfiada por naturaleza existen algunos trucos y señales para comprobar que el vino cumple con unos criterios de calidad básicos.

Habitualmente, entre el líquido y la cápsula hay la distancia de un dedo. Si el nivel de líquido es muy bajo, posiblemente no hay un problema de contenido sino uno de embotellado; no suele ocurrir, pero sería mejor omitir la unidad.

El año de la cosecha debe coincidir con el tipo de vino. No puede darse una discrepancia entre el año y su categorización, por ejemplo, crianza. Para ello, debes saber que el tipo de vino crianza suele tener una crianza de 24 meses de los cuales mínimo 6 en barrica. Los vinos reserva necesitan un mínimo de 36 meses de crianza, incluyendo 12 en barrica. Los gran reserva suelen tener una crianza de unos 60 meses, con un periodo de barrica no inferior a 18 meses.

Revisa que la cápsula esté bien adherida al cuello de la botella, no debería de estar floja, si encontraras algún otro resto podría estar en riesgo la protección, o que le vino por algún problema de embotellado se pudiera estar evaporando, en este caso también habría que descartar la botella.

Las etiquetas mojadas revelan altos niveles de humedad, lo cierto es que esto no implica que el vino haya sufrido daño alguno, pero si por alguna razón existiera riesgo de contaminación podría extenderse al líquido.

Como ya te apuntaba anteriormente, el vino no permite grandes movimientos comerciales en el precio. Debes desconfiar de esos maravillosos descuentos y excepcionales ofertas sobre todo, cuando se trata de botellas comerciales. En el mundo vinícola las variables de precios quedan relegadas a operaciones empresariales o altos volúmenes de compra.

# Escoger el canal de venta

En la actualidad encontrar puntos de venta para adquirir un vino no te resultará un inconveniente. Puede que la duda te asalte sobre la elección del mejor canal para hacerlo, pero ya te adelanto que todos ellos tienen sus ventajas e inconvenientes.

Puede que algunos aficionados os mantengáis al día de las novedades a través de revistas especializadas o secciones en internet, acudiendo a los comercios con preferencias definidas. A otros, os gustará dejaros aconsejar en tiendas o ferias del sector. Y por último, el grupo que no quiere arriesgar y decide comprar siempre la misma marca porque en alguna ocasión ya le gustó o simplemente es la que ha oído nombrar.

Las grandes superficies cuentan con extensos lineales de vino. Desde hace algunos años esta es una buena opción ya que los productos cada vez están mejor clasificados y diferenciados.

Como aspectos positivos, puedes tener en cuenta la amplia variedad de vinos que hay para elegir, además estas cantidades permiten conseguir precios competitivos, y favorecen la rotación de botellas, lo que minimiza el problema del almacenamiento vertical.

Como inconvenientes, hay que destacar el más importante: que en estas superficies únicamente tienen cabida marcas de reconocido prestigio o renombre, en detrimento de las de carácter familiar con menores recursos publicitarios. Por lo que muchos productos de calidad se pierden por el camino.

También está el mencionado problema del almacenamiento vertical y la falta de personal especializado que pueda ofrecerte un buen asesoramiento. Como alternativa, algunos espacios cuentan con las llamadas zonas gourmet en las que se puede optar por productos cuidadosamente elegidos y una atención más personal, que si bien suele traducirse en unos precios algo más elevados, suelen estar justificados.

Las tiendas especializadas en vinos han experimentado incremento notable en los últimos años, siendo realista, no todas cumplen con los estándares de calidad, pero en general, en ellas se puede encontrar variedad y una excelente relación calidad-precio.

Algunas además, van un paso más allá como vinotecas, donde promocionan la cultura vinícola con catas, exposiciones, o cursos; actividades interesantes y complementarias a la compraventa de vino.

Más que la falta de personal especializado, el principal inconveniente de estos establecimientos está en que en ocasiones las condiciones de almacenamiento del vino no son las mejores, bien porque el almacén no esté acondicionado o reúna las condiciones adecuadas de temperatura, bien porque la botella adquirida ha estado expuesta, con todos los inconvenientes que eso conlleva para la calidad.

Internet, el paraíso actual de las compras también brinda espacio de comercialización a las bodegas, es más, se puede decir que en la actualidad es el mayor escaparate de vinos que existe.

Puedes beneficiarte de encontrar mucha información acerca de cada vino o su denominación de origen, y esto resulta cómodo para la compra donde además, la red es el intermediario entre el cliente y la bodega, lo que facilita mucho las cosas.

Sin embargo, la información tan elevada y abrumadora puede confundirte si eres un consumidor poco experto, además de que hay diferencias de precio muy notables para un mismo producto.

La bodega, la casa del vino donde se elabora, produce y almacena. La compra del vino a la propia bodega resulta, sin duda, la opción más económica y tiene todas las ventajas tanto de conservación del producto como de asesoramiento por parte de expertos enólogos. Conocer a las personas que han hecho el vino siempre es un gusto.

Como añadido, algunas ofrecemos experiencias de visita y cata de vinos. La mayoría de los vinos adquiridos en Campos Góticos, bien almacenados, viajarán contigo en el proceso de convertirse aún en mejores vinos.

# Comprar vino de calidad

Ha llegado el momento de disfrutar de tu rato vinícola y todavía te asaltan dudas. Beber vino quizá para algunos no tenga demasiados secretos, pero el objetivo está en que siempre se puede mejorar esta experiencia.

Una vez conocidos algunos secretos que te ayudarán a no fracasar en el intento, queda apuntar unos últimos consejos.

Te suena un nombre porque se lo oíste a un amigo, parece que reconoces una etiqueta de aquella vez que saliste a cenar, compras el vino que te han dicho es el “mejor”… sea como fuere, no dejes que nadie sustituya tu propio criterio y opinión personal. Uno de los mayores placeres en mi trayectoria ha sido descubrir vinos por mí mismo e ir eligiendo lo que más me gusta.

Si te cuesta salir de tu zona de confort basta decir que adquiriendo el vino en la propia bodega o en una tienda especializada que lo distribuya, conseguirás mejores resultados, si además recibes consejo experto mejor que mejor.

Aunque no podemos obviar al sector hostelero, que es exigente, y suele apostar por productos de calidad. Si logran dejar de lado la “marquitis” puedes probar vinos interesantes que luego pasarán formar parte de tu bodega personal. Lamentablemente, muchas veces optan solo por vinos que están en boga por unas razones o por otras y cuesta salir del circuito de los grandes.

Cuando vayas de compras no está mal hacerlo con información, con todos los medios al alcance de tu mano, siempre será más acertado que comprar rápido y a ciegas, y ojo, no malgastarás dinero. No te hablo de que hagas una formación específica, sino aprender algunos conceptos básicos, curiosear etiquetas, variedades o regiones.

Esto indica que está bien no beber siempre el mismo vino. Quizá compres el mismo porque tienes presente el recuerdo de que un día te gustó, entonces si vas probando alternativas podrás encontrar otros que también te agraden ¿no? No hay que ser esclavo de modas pudiendo descubrir nuevos estilos, en la variedad está el gusto y gracias a nuestros sentidos lo tenemos fácil para disfrutar.

Ten en cuenta el momento del consumo cuando elijas el vino. No es lo mismo salir a tomar algo, que organizar una cena en casa. Igual que nos adaptamos según las circunstancias podemos analizar cuándo, cómo y con quién bebemos el vino. Si es un momento distendido, un tapeo, comida o cena, calor o frío, familia o negocios… siempre hay un vino para cada momento.

¿Cómo compras tu vino? ¿Te interesa la adquisición en tienda online o prefieres la compra física?

La creciente industria del vino y el desarrollo tecnológico, han hecho que los compradores tengan una oferta inmensa de productos, que del mismo modo pueden ayudarte que confundirte en un mar de posibilidades.

Como en todo no está de más informarse mínimamente, ya que la recompensa al esfuerzo es grande: disfrutar más de lo que bebemos.

Espero haberte ayudado, y me preparo para leer tus comentarios.

Acerca del autor de este post, Pedro Gallego

Soy Pedro Gallego, fundador y enológo de Bodega Campos Góticos. A través de este blog quiero compartir contigo mi pasión por el mundo del vino y ayudarte a disfrutar de nuevas experiencias con el vino y la gastronomía.