Las Denominaciones de Origen Rioja y Ribera del Duero son según la mayoría de los amantes del vino, las mejores regiones vinícolas de España y seguramente, de las mejores del mundo.

Una cuestión diferente sería determinar quién se sienta en el trono, esta apreciación es subjetiva y realmente no tan esencial.

En este capítulo, voy a descubrirte las principales diferencias entre estos dos pesos pesados del mundo del vino, una tarea complicada por su equiparación como emblemas del vino español, y a la vez fascinante.

 

 

10 Diferencias entre un vino de Rioja y un vino de Ribera del Duero

 

Para empezar hay que dejar claro que curiosamente y a pesar de las diferencias, partimos de la idea de que ambas Denominaciones de Origen tienen bastantes cosas en común, lo que desmonta el argumento de dos regiones enfrentadas.

Entre los puntos de acuerdo que se muestran en sus vinos están la variedad de uva Tempranillo, como bien más preciado de sus caldos, o las similitudes en sus suelos calcáreos de cultivo. Entonces, ¿En qué se diferencian? ¿Cómo distinguir los vinos?

 

• La Región y su edad

 

Cuando estudiamos una trayectoria siempre debemos apelar a la historia, aunque en un primer momento te parezca que nada tiene que ver. Esta historia ha tenido y tiene, gran importancia en el estilo de los vinos que se elaboran en cada una de las regiones.

Tanto la Rioja como la Ribera, han hecho vino desde hace cientos de años, aunque los riojanos se organizaron profesionalmente mucho antes.

La Rioja se estableció como región vitivinícola en 1925, y desde 1991 ha ostentado el título de Denominación de Origen Controlada y Garantizada.

Por otro lado, la Ribera del Duero es mucho más joven en estas lides. Fue reconocida como tal en 1982, sin embargo, su ascenso ha sido rápido y con unos estándares de calidad altos; por lo que la mayoría de los expertos coinciden en destacar que ésta diferencia es básicamente relevante solo sobre el papel.

 

• La Variedad

 

Ambas regiones coinciden en ser reconocidas principalmente en lo que se refiere a sus vinos tintos. Se puede decir que la base de la producción de las dos, está asentada en el trabajo con la variedad de uva Tempranillo, pero esta base también está “aderezada”, en ocasiones, con otras variedades de uva que aportan matices importantes por su cultivo localista.

En Rioja generalmente trabajan con otras variedades como uva Garnacha, Mazuelo y Graciano; en diferentes proporciones. Se pueden hacer vinos monovarietales con cualquiera de las cuatro.

En la Ribera del Duero se utilizan otras variedades de vid que en su mayoría son originarias de la zona de Francia. Entre ellas, Cabernet Sauvignon, Merlot y Malbec. Estas uvas se caracterizan por una producción de vinos con más textura y color de lo que es habitual en La Rioja. En la práctica el 90% de los vinos de la Ribera son monovarietales de Tempranillo. Esto hace que los vinos sean más dependientes de las características de la añada.

 

• La Geografía

 

Las dos regiones vinícolas se sitúan al Norte de España, y ambas coinciden en extenderse en una gran porción del territorio, a través de varios municipios e incluso provincias.

Rioja es una denominación que se divide, habitualmente en tres subzonas: Rioja Alta (fundamentalmente en referencia a La Rioja), Rioja Baja (territorio de Navarra) y Rioja Alavesa (zona de Álava).

Ribera del Duero se sitúa en la parte más oriental de Castilla y León, y específicamente en las provincias de Segovia, Valladolid, Soria y como no, Burgos. Los viñedos situados en la parte del Valle de la Ribera (Zona Burgalesa), como los de Campos Góticos, destacan por su altitud y por el buen drenaje de sus suelos, que aportan mayor calidad.

 

• El Clima

 

Aunque la Tempranillo es la variedad de uva principal en una y otra región, creo que todos estaremos de acuerdo en que los vinos obtenidos son muy diferentes.

Los viñedos de La Rioja tienen una fuerte influencia y afluencia de vientos cálidos procedentes del mar Mediterráneo, lo que resulta un aspecto positivo para los vinos. A su vez, los vientos fríos del norte se mantienen alejados por las cadenas montañosas de las partes más altas al norte de la Rioja, las cuales actúan como barrera protectora. Es un clima continental moderado que favorece una maduración lenta de la uva.

En Ribera del Duero, que se sitúa más al sur respecto a Rioja, no llegan influencias del océano, pero si existen diferencias térmicas importantes que afectan al cultivo, tanto entre el día y la noche, como entre el invierno y verano. El calor del verano favorece un ciclo de maduración más corto.

Podemos decir, en general, que a pesar de su situación norte, Rioja tiene un clima más suave y uniforme a lo largo del año, lo que influye en unos vinos finales elegantes y con matices, aunque un poco más ligeros. Las uvas de la Ribera del Duero, crecen más gruesas para protegerse del clima, por lo que los vinos al final son más concentrados y potentes con aromas frutales.

 

• Aroma de los vinos

 

En este punto te propongo que hagas una sencilla prueba. Si al acercar el vino a tu nariz percibes un olor intenso que recuerda a frutos rojos, como fresa, es más fácil que sea un Rioja; mientras que si el olor te recuerda más a fruta madura y notas de frutos negros, como la mora, seguramente es Ribera; aunque evidentemente, esto no es una ciencia exacta, solo una orientación.

Muchos expertos catadores coinciden al señalar que los vinos de Ribera huelen a yogur. Esto se debe a varias cuestiones, por un lado aunque los suelos de las dos regiones son parecidos hay mayor concentración de calcio en los de Ribera del Duero. Por otro lado y en consecuencia, cuando se produce la fermentación maloláctica en el proceso de vinificación, los Ribera del Duero acaban teniendo esas notas a yogur que percibimos al catarlo. Los vinos de la Rioja no tienen esos toques lácteos tan marcados y por eso son más ácidos.

 

• Color de los vinos

 

La vista es un sentido que también podemos a trabajar cuando hablamos de vino. En los vinos Ribera solemos apreciar a simple vista colores más intensos, aunque ésta no es una diferencia en extremo marcada.

Los responsables del color en el vino son los compuestos fenólicos llamados antocianos, que dependen en gran medida del grado de maduración, por lo que en ambas regiones podremos apreciar de manera más o menos clara intensidad de colores a través de la copa.

 

• Alcohol

 

La concentración de determinados componentes en mayor medida en los vinos de Ribera, al igual que ocurre en la potencia en boca cuando los catamos, hace que tengan mayor graduación alcohólica que los de Rioja.

En cuanto a las comparaciones en los grados de alcohol debemos hacer las con sus equivalentes, es decir, el tiempo de envejecimiento de los vinos.

 

• Textura de los vinos

 

La astringencia es esa sequedad o rugosidad que presentan en diferente grado los vinos. Los vinos en la Ribera del Duero en su cata suelen ser más astringentes. Este factor, rasgo característico de los mismos, viene dado por la mayor concentración de taninos que provoca un clima extremo como el de la zona de Ribera, la climatología imprime personalidad en los caldos.

• Potencia en boca

 

Existe acuerdo general en afirmar que los vinos Ribera son más potentes que los Rioja. Al igual que ocurre con la textura de los mismos, al crecer en un clima más extremo, la uva de la Ribera del Duero posee más taninos, lo que acaba desembocando en vinos que resultan más potentes en sabor y con una mayor estructura en boca.

Los vinos de Rioja cuentan con un sabor más afrutado. Además del clima, se debe a que suelen presentar mayor mineralidad y una mezcla de uva en su composición, vinos multivarietales.

Aquí la diferencia la puedes marcar también tú, eligiendo unos u otros en función de la experiencia que desees obtener, más o menos intensa.

 

• Maridaje

 

Abundar en el tema del maridaje es dar espacio para cualquier vino, ya sea tinto, blanco, rosado… Sólo se trata de maridarlos adecuadamente, como la unión armónica de dos cosas entre sí, vino y comida; y así realzar el placer de tomar ambos.

En este caso, aunque las dos Denominaciones de Origen van en la misma línea, y acompañan a la perfección todo tipo de carnes, un Rioja puede encajar con pescados por su acidez, aunque estos tendrían que ser grasos para que la combinación fuese perfecta; algo que podríamos obtener con igual resultado con un tinto joven de Ribera del Duero.

La clave es más la compensación que la distinción entre las dos regiones. Si propones un plato muy elaborado puedes elegir un vino más sencillo para equilibrar, opta por los Rioja. Así como, si preparas platos más contundentes y sabores potentes, veo una buena oportunidad para que abras un vino con más cuerpo y matices, como los que suelen aportar los vinos de Ribera del Duero.

 

 

¿Conocías las auténticas diferencias entre vinos Rioja y Ribera? ¿Te imaginas poder distinguirlos?

 

Como has podido comprobar, a pesar de ciertas similitudes, existen diferencias relevantes en las que puedes encontrar pistas de la procedencia del vino que tienes en la copa.

Espero que con el artículo hayas resuelto tus dudas entre las dos regiones. Si piensas que ya sabes distinguirlas, te propongo un juego: intenta diferenciar los vinos en una cata ciega. No te puedes imaginar el alto porcentaje de fallos que suele darse.

Seas catador experto o sin mucha experiencia, prueba, disfruta, y no dejes de contármelo en los comentarios.

 

Acerca del autor de este post, Pedro Gallego

Soy Pedro Gallego, fundador y enológo de Bodega Campos Góticos. A través de este blog quiero compartir contigo mi pasión por el mundo del vino y ayudarte a disfrutar de nuevas experiencias con el vino y la gastronomía.