El miedo a no acertar es seguramente una de las cosas que más te preocupa cuando eliges un vino.

No tengo la fórmula mágica para que siempre aciertes con el vino perfecto, sin riesgo a que de vez en cuando elijas vinos que te decepcionen o no estén a la altura de lo que buscabas. De hecho, creo que ese riesgo forma parte de la experiencia de descubrir, aprender y disfrutar con el vino.

Lo que sí puedo hacer, con mi experiencia de enólogo, de catador inconformista y de comprador habitual de vinos de todo tipo, es decirte qué factores tengo yo en cuenta al seleccionar los vinos que compro para mis grupos de cata y para cualquier evento gastronómico en el que el vino juega un papel clave.

 

7 factores que te ayudarán a seleccionar el vino adecuado

 

1# Nivel de confianza que te aporta una bodega

 

Yo tengo mi listado de bodegas que nunca me han decepcionado y siempre son una apuesta segura cuando lo necesito.

Son bodegas exigentes con la calidad de sus vinos, que se preocupan por mantener unos niveles mínimos en cada una de sus marcas y botellas para que sus clientes siempre encuentren lo que esperan y se cumplan sus expectativas.

Por ejemplo, si un año la cosecha no viene tan buena o el vino no evoluciona como esperan, no lo meten dentro de la misma botella dejando que seas tú el que lo compruebes.

Venderán la uva a otras marcas, elaborarán otros tipos de vino, harán una selección mucho más exigente de las uvas en vendimia… pero nunca te venderán un vino por debajo de la calidad que tienen marcada y que tú esperas.

No te voy a decir cuáles son mis bodegas de confianza porque creo que tú debes de tener las tuyas, en función de tus gustos y tu experiencia.

Pero sí te doy una idea que a mí me funciona. Anota las marcas y vinos que vas probando, indicando lo que te gustó y lo que no al probarlos. Con el tiempo tus gustos van cambiando y evolucionando, pero es curioso ver cómo algunas de estas bodegas de confianza continúan estando ahí.

2# Zonas vinícolas

 

Puedes apostar por las regiones más prestigiosas y conocidas a nivel internacional como por ejemplo:

  • Ribera del Duero, Rioja, Priorato, Rueda o Rías Baixas en España
  • Borgoña, Burdeos, Alsacia o Valle del Loira en Francia
  • Toscana, Piamonte o Véneto en Italia
  • Porto en Portugal
  • Napa Valley o Sonoma en EE.UU
  • Viñedos del Cabo en Sudáfrica
  • Mendoza o San Juan en Argentina
  • Barrosa Valley, Margaret River o Colinas de Adelaida en Australia

También puedes optar por descubrir zonas vinícolas menos conocidas, con una historia más reciente, una producción más limitada o que simplemente cuentan con menos promoción.

Cada región vinícola te aportará una experiencia distinta y te gustará más o menos en función de tus gustos.

En todo caso, probar vinos de distintas zonas te servirá para acostumbrar tu paladar a nuevas sensaciones y poder disfrutar del vino mucho más.

Después, dependiendo de las personas con las que vayas a compartirlos o según el momento o el tipo de comida con la que quieras acompañar el vino, podrás elegir una u otra región vinícola con la seguridad de saber cuáles son las principales características que vas a encontrar en ellos.

3# Variedades de uva

 

Las variedades de uva con las que se elabora un vino es otro de los factores que te darán pistas acerca de lo que puedes encontrar dentro de la botella.

El vino puede ser monovarietal, cuando se haya elaborado con una única variedad de uva. Por ejemplo, es el caso de los vinos tintos de Campos Góticos, elaborados con uva 100% Tempranillo.

Pero el vino también puede ser multivarietal cuando en su elaboración se han incluido dos o más tipos de uva.

Evita caer en un error muy común. Hay personas que confunden algunas variedades de uva muy conocidas con regiones vinícolas o Denominaciones de Origen.

Por ejemplo, confunden Verdejo con D.O. Rueda o Albariño con D.O. Rías Baixas. Sin embargo, dichas variedades de uva están siendo cultivadas en otras zonas.

 

¿Y cómo puede ayudarte la variedad de uva a elegir un vino?:

 

Si buscas un vino tinto:

Por ejemplo, en España, te encontrarás con la variedad de uva Tempranillo o Tinta del País, la variedad de uva española por excelencia. Recibe este nombre debido a que suele madurar antes que el resto de variedades de uva tinta.

La uva Tempranillo está presente en prácticamente todas las D.O. de España aunque destaca en La Rioja y en Ribera del Duero. Y es en esta última región vinícola, la Ribera del Duero, donde debido al clima extremo y a los grandes cambios de temperatura entre el día y la noche, obtiene sus mejores cualidades.

La uva Tempranillo aportará intensidad, color y brillantez al vino, dará lugar a vinos muy aromáticos y proporcionará muy equilibrados en acidez y dulzor.

Las uvas Tempranillo en la Ribera del Duero obtienen conchas más gruesas para protegerse del clima, por lo que los vinos se vuelven más concentrados y potentes.

Para obtener vinos más suaves y menos potentes, en la Ribera del Duero es habitual realizar mezclas o coupage de uva Tempranillo con las variedades de uva Cabernet Sauvignon y Merlot, de origen francés.

 

Si buscas un vino blanco:

La variedad de uva Albariño, originaria de Galicia, y presente en los vinos Rías Baixas, así como en regiones de Cantabria, Cataluña o Castilla y León, aporta en los vinos un buen grado alcohólico, así como una elevada acidez. Sus matices a flores se mezclan con un agradable aroma afrutado.

La variedad Verdejo, presente en Rueda y en otras regiones vinícolas de Castilla y León, da lugar a vinos con cuerpo, duraderos en boca y muy aromáticos que recuerdan a hierba fresca, piña y almendra amarga.

A nivel internacional te encontrarás con la variedad de uva Chardonnay, componente esencial de vinos blancos a lo largo de todo el mundo. En España también está presente, principalmente en las regiones de Navarra y el Penedés.

La uva Chardonnay es una variedad de piel más verde con una notable acidez, aporta matices de melocotón aunque principalmente se identifican sabores a ciruela verde y pera.

4# Vinos ecológicos

 

Siempre que encuentro un vino ecológico que cumpla con el resto de factores que estoy buscando lo prefiero respecto al resto de vinos cultivados y elaborados de forma “convencional”.

En un buen vino ecológico encontrarás cualidades y rasgos característicos del terroir que en vinos convencionales se habrán perdido.

Los fertilizantes químicos y los pesticidas que se utilizan en el cultivo de los viñedos desvirtúan enormemente los rasgos característicos del terroir, haciendo que todos los vinos se parezcan más entre sí, como si se tratara de una especie de globalización del vino.

Y a ello habría que añadir los efectos negativos en nuestra salud y el deterioro de los ecosistemas y la biodiversidad de las distintas regiones vinícolas.

 

¿Pero qué es un vino ecológico exactamente y cómo lo puedes distinguir del resto?

 

Un vino ecológico se elabora a base de uvas cultivadas siguiendo técnicas de agricultura orgánica sin usar productos químicos para alimentar las viñas ni para tratar plagas o enfermedades en el viñedo.

De hecho, gracias al cultivo ecológico se consigue tener un ecosistema con gran biodiversidad de microorganismos, animales y plantas dentro del viñedo que permiten que no proliferen plagas y que las viñas crezcan fuertes, siendo mucho más resistentes a las inclemencias meteorológicas y a las enfermedades.

Esto se refleja en las uvas, mucho más sabrosas y con muchos más matices propios y característicos del terroir. Y por supuesto, lo podrás apreciar en el vino.

Pero no acaba aquí todo.

Una vez recolectada la uva ecológica con la que se elaborará el vino, dentro de la bodega se continuará realizando un proceso de elaboración ecológica con algunas diferencias importantes respecto a la elaboración de vinos convencionales:

  • En los vinos ecológicos se utilizan levaduras 100% autóctonas del terreno para la fermentación de las uvas.
  • Para inhibir la proliferación de las bacterias presentes antes del arranque de la fermentación se usa sulfito, pero en una proporción mucho menor que en los vinos que no son ecológicos.
  • Para la clarificación de los vinos que se realiza antes del embotellado se utiliza clara de huevo ecológica

Distinguir un vino ecológico es fácil, solo debes fijarte en que lleve en la botella el sello de agricultura ecológica.

Ojo, con todo lo que te cuento en este punto no quiero decir que cualquier vino ecológico sea bueno o mejor que cualquier otro no ecológico.

En la calidad del vino intervienen muchos factores y al elegir el vino debes tenerlos todos en cuenta.

5# Añada

 

La añada indica el año en que fueron cosechadas las uvas y se inició la elaboración de un vino.

La calidad de las añadas viene marcada por el clima que se dé en la región vinícola durante el año, así como por las principales enfermedades que afecten al viñedo.

Las añadas se refieren a la media climatológica de cada zona vinícola, pero no tienen en cuenta los microclimas, ni determinadas características que pueden hacer que el clima y las enfermedades influyan de forma diferente, como la altura del viñedo, el tipo de terreno o la salud y resistencia de los viñedos.

Por lo tanto, puede darse el caso de que el clima o las enfermedades no afecten por igual a todas las bodegas o vinos de la zona. O, cómo nos pasa en Bodega Campos Góticos, que los viñedos, al ser ecológicos, son más resistentes a la climatología adversa y a las enfermedades por lo que los vinos no suelen verse tan afectados por las añadas malas o no muy buenas.

También puede ocurrir que una añada de no muy buena calidad gane cualidades al evolucionar en la barrica y en la botella en función de los pasos que se sigan para su elaboración y envejecimiento.

Por eso, una añada excelente siempre te aportará más seguridad de encontrarte con un vino más equilibrado, con mejor capacidad de envejecimiento y con una mayor presencia de las características más valoradas en su región vinícola.

Pero cuando la añada no es tan buena, no debes tenerlo en cuenta como un factor determinante para descartar el vino.

6# Envejecimiento del vino

 

Un buen vino con buen envejecimiento y muchos años, siempre es bien valorado entre los aficionados y amantes del vino.

Sin embargo, un vino de muchos años no es siempre el más adecuado, y no me refiero solo a nivel de precio o presupuesto.

Según su envejecimiento, puedes esperar características diferentes en los vinos y eso resulta atractivo, además de útil, puesto que dependiendo de la ocasión o de la comida con la que vayas a maridar el vino, puede encajar mejor un vino con más barrica, un vino más joven y fresco o un vino maduro y con años.

Por otra parte, soy poco partidario de valorar la calidad de los vinos clasificándolos como jóvenes, roble, crianza, reserva o gran reserva basándonos en los criterios marcados en cada caso por las distintas regiones vinícolas y consejos reguladores de las Denominaciones de Origen.

Lo cierto es que hay bodegas que siguen unos criterios más estrictos y deciden etiquetar como Roble un vino que por sus meses de barrica perfectamente podría clasificarse como Crianza pero, sin embargo, no cumple los criterios de la bodega, más exigentes, para comercializarlo como Crianza.

Por lo tanto, siempre te recomendaré que al elegir un vino no te fijes tanto en si es Joven, Crianza o Reserva, sino en todos los factores que han intervenido en su elaboración, el tiempo que han pasado en barrica y la calidad de las uvas con las que se elaboró el vino; por ejemplo, si fueron recolectadas y seleccionadas manualmente, si proceden de viñedos ecológicos, si proceden de una buen cosecha o añada de la bodega…

Esta es la razón por la que te encontrarás con vinos clasificados como joven, roble, crianza, reserva o gran reserva que están estupendos al margen de los años que tengan, y nos encontraremos con otros vinos con esas mismas calificaciones que desgraciadamente no valen gran cosa.

7# Marcas conocidas o de prestigio

 

Comprar el vino basándote en una etiqueta o marca conocida es algo que hace mucha gente.

Son marcas bien posicionadas en el mercado y con cierto prestigio que de por sí pueden dar una cierta garantía, especialmente en días que quieres ir a lo seguro y no tienes tiempo o ganas de probar vinos o bodegas nuevas.

Algunas veces funciona, pero también te diré que a mí de vez en cuando me decepcionan y mucho. Será por aquello de “cría fama y échate de dormir”.

Por eso, he dejado este factor de selección para el final porque realmente, cuando quiero ir a lo seguro prefiero tirar de la lista de bodegas de confianza antes que de bodegas de prestigio, que no es lo mismo.

Entre mis bodegas de confianza, claro que hay bodegas de mucho prestigio y reconocimiento en el mercado, pero también tengo bodegas mucho menos conocidas que tienen vinos fantásticos y que siempre te sorprenden.

¿Qué factores tienes tú en cuenta al elegir tus vinos?

 

Ahora ya sabes los principales factores que tengo yo en cuenta cuando tengo que elegir varios vinos para mis grupos de cata.

Como ves, no se trata tanto de saber mucho o de acertar siempre, como de descubrir, experimentar y disfrutar. Cada uno con sus propios gustos y conocimientos.

Me encantaría que comentaras qué te ha parecido este artículo y me contaras qué factores tienes tú en cuenta al elegir tus vinos.

Acerca del autor de este post, Pedro Gallego

Soy Pedro Gallego, fundador y enológo de Bodega Campos Góticos. A través de este blog quiero compartir contigo mi pasión por el mundo del vino y ayudarte a disfrutar de nuevas experiencias con el vino y la gastronomía.