Nos encontramos en pleno periodo de Cuaresma, etapa previa a la Semana Santa, época marcada por las traiciones cristinas y que nos invita a la abstinencia y reflexión. Algo que se ha manifestado a lo largo de los siglos y hasta nuestros días, en los platos que se elaboran en estas fechas.


Pero, ¿Es en realidad es un periodo de penitencia y ayuno? La indulgencia parece ser cada vez mayor por las recetas que hoy forman parte de la gastronomía de Cuaresma: sopas y caldos, potentes guisos de pescado y postres de lo más apetecible.


Voy a contarte cómo en estos días de descanso y tiempo de familia, puedes disfrutar de la tradición gastronómica con un importante valor nutricional.

Gastronomía de Cuaresma: Platos típicos de Semana Santa


Uno de los aspectos que ha marcado la gastronomía del país en Semana Santa tiene que ver con las creencias religiosas. Los platos tradicionales tienen algo en común: no contienen carne.


Cada viernes, durante la Cuaresma y en estos días, son muchas las personas que evitan el consumo de carne por representar ésta el cuerpo de Cristo en la cruz.


Pero aunque la tradición manda, sí puedes disfrutar de muchos alimentos de temporada, y debido a la época todavía de cuchara, para hacer frente al clima cambiante.

1# Sopas de Ajo


Te adelanté anteriormente, lo apreciadas que son las sopas de ajo. En su origen, el almuerzo de los trabajadores del campo para reponer fuerzas, además de ser una comida de aprovechamiento, pues servían para darle uso al pan del día anterior que se había quedado duro.


Por tanto, el pan es su ingrediente principal, también se añaden ajos, aceite, pimentón, sal, agua y en ocasiones, huevos. La cantidad de los ingredientes va a gusto del consumidor.


Son unas sopas muy típicas durante la época de procesiones Castellano – Leonesas. Tras los desfiles nocturnos, y en las madrugadas como la de Viernes Santo, se termina la noche reponiendo fuerzas y calentando los cuerpos con ellas. En Palencia o Zamora, son fundamentales.

2# Patatas viudas


Las patatas viudas a la riojana son menú fijo en Semana Santa. Se llaman así por no ir acompañadas de carne, y su elaboración sigue la receta tradicional riojana con patatas, pimiento, cebolla, ajos y laurel.


Una vez que las tengas en su punto, se añade un poco más de pimentón y un chorro de aceite antes de servir. Es un plato representativo de estos días pues resulta apetecible y económico, además sus ingredientes tiene un gran valor saciante.

3# Potaje de vigilia


No se puede entender la Cuaresma sin un buen potaje. Al ser uno de los platos más cocinados en estas fechas permite que el guiso sea muy variable. Pero la receta que ha llegado hasta nuestros días desde la Edad Media, tiene como ingrediente principal el bacalao.


Necesitas por tanto, bacalao, garbanzos y espinacas. Completa tu lista con cebolla, dientes de ajo, pan, aceite y pimentón. Prepara el guiso como si cocinaras una legumbre normalmente, el bacalao apenas necesita unos minutos, por lo que debes añadirlo desmigado en la parte final.


Es un plato que supone, sin duda, un buen reconstituyente.

4# Sancocho


Para esta receta canaria de Semana Santa, necesitas evidentemente este pescado que le da nombre y que es similar al mero. Pescado propio de las aguas canarias. Lo habitual es que lleve patatas, batatas o boniatos, ajos, azúcar, vinagre, mojo y gofio; que se hace con harina y cereales tostados.


A la hora de servirlo se presenta en un plato el pescado seco y en otro las patatas típicas de la isla, y mojo verde para aliñar. Atrévete a probar el gofio, un excelente amasado típico de la zona.

5# Tortilla de camarones


Es una receta deliciosa y fácil de elaborar, de ahí su conquista. Estas tortillas son típicas del sur, principalmente Andalucía, y en Semana Santa ganan enteros para evitar la carne y cumplir con la vigilia.


Su ingrediente fundamental son los camarones, acompañados de cebolla, sal, perejil, harina y aceite para rebozar. Debes dejar que se dore por ambas caras y reposar en un papel secante para eliminar restos de grasa.


Puedes “alterar” la receta en estos días y añadir, por ejemplo, migas de bacalao.

6# Buñuelos de bacalao


El buñuelo es una bola de masa elaborada con aceite, agua y harina; que se fríe con abundante aceite. En este caso se cocinan con bacalao, utilizándolo como ingrediente principal para hacer la masa.


Vas a obtener como resultado unas esferas fritas de pasta de bacalao, que aderezado con el resto de ingredientes hacen de este plato un auténtico manjar.

7# Bacalao al pil pil


Está comprobado que el bacalao es muy versátil, y se cocina de muy diversas formas, incluso es probable que en tu caso tengas receta propia.


Para elaborarlo al pil pil, una de las formas más tradicionales, necesitas bacalao, que en este momento está en temporada, ajos, guindillas y aceite. La clave está en la gelatina que suelta el bacalao después de haberlo rehogado, pues con ella harás la salsa.


Cuando tengas la salsa lista añades el bacalao y lo llevas ligeramente a ebullición. Es una receta de origen vasco que ha traspasado fronteras en cazuelas de barro.


Una curiosidad respecto al nombre. Se le llama pil pil, supuestamente, porque es el sonido que hacen las burbujas del pescado al cocinarlo. Aunque otra teoría, refleja que el nombre le viene de la guindilla, llamada piri piri, nombre que se habría adaptado con el paso de tiempo a nuestro lenguaje. Sea como fuere, es un plato popular en estas jornadas.

8# Hornazo

Se trata de una especie de empanada que se rellena habitualmente de productos de carnicería. Te preguntaras entonces por qué lo incluyo en la lista donde hasta ahora se ha evitado la carne como ingrediente.


Pues porque el hornazo, aunque en algunos sitios se hace dulce, es un producto salado típico castellano. Originario de Salamanca, se degusta en un día muy especial, el llamado Lunes de Aguas, el Lunes después de Semana Santa y que se celebra tradicionalmente en la ciudad con una comida al lado del río, para recordar el acto de romper la penitencia que exigía no comer carne ni cometer otros pecados carnales durante Semana Santa.


Sus ingredientes fundamentales son harina, levadura, leche, agua y azúcar, manteca, huevos, y lomo, chorizo, panceta y huevo para el relleno. El resultado es muy sabroso, contundente y se conserva varios días. En la actualidad, se puede consumir prácticamente todo el año.

9# Postres


Torrijas: está considerada el postre perfecto. Es obvio que las podemos preparar durante todo el año, pero es en ésta época cuando más se consumen.


Necesitas una barra de pan duro, un litro de leche, huevos, limón, ramas de canela, aceite, canela y azúcar. Estos dos últimos, se añaden antes de servir a modo de rebozado de la torrija.


El origen de este postre es muy curioso. Su esencia es muy antigua, pero parece que es a partir del S. XV cuando se empiezan a elaborar de la forma que hoy las conocemos, y se consumían en época de escasez, al resultar un plato nutritivo y barato.


Más tarde, se incluyó en la dieta de las madres, pues tras el parto, se recomendaba como reconstituyente por su contenido de azúcar. Solo un par de siglos más tarde ya se instauraron en la cuaresma para suplir las carencias de los días de ayuno.


Buñuelos de viento: uno de los puntos fuertes de este dulce, es que se compone de ingredientes que es fácil tener en casa: harina, agua, aceite, leche, azúcar, levadura, huevos y mantequilla.


Al igual que las torrijas, los buñuelos se colocan en papel absorbente y se pasan por azúcar. En muchos lugares es típico rellenarlos de nata o de crema pastelera, aunque solos también están muy buenos.


Pestiños: dice la historia que ya en época romana se tomaban dulces muy similares a estos elaborados con manteca, aunque a nuestro país llegaron por herencia de los moriscos, y hay muchas variedades en su preparación.


Para elaborarlos vas a necesitar harina, manteca de cerdo, agua, vino blanco, aceite, sal, anís y cáscara de limón. Lo más tradicional es servirlos con un baño de miel. Sin duda, para chuparse los dedos.


Flores dulces: las flores son típicas en Carnaval, pero también es muy frecuente prepararlas y consumirlas durante la Semana Santa. Fundamentalmente se basan en huevos, agua, anís, harina y azúcar o miel para acompañar. La belleza de sus formas, invita a probarlas.


Leche frita: este dulce es el resultante de harina cocida con leche y azúcar hasta que espesa, cortándose la masa en porciones que luego se fríen. Suele servirse habitualmente como postre, espolvoreando con azúcar y canela en polvo; siendo una receta típica del norte de España sobre todo en Cuaresma.

Y tú, ¿Tienes ya pensados tus platos preferidos para estas fechas? ¿Qué te han parecido las sugerencias?


Repasados algunos de los platos característicos de la Semana Santa solo te queda decidir cuáles vas a degustar, o incluso, optar por animarte a elaborar algunos y sorprender a tus invitados.


Por supuesto, no te olvides de acompañarlos con los mejores vinos.


Y si te animas a viajar, ver las procesiones y visitar lugares nuevos; no dejes pasar la oportunidad de probar y tomar nota de las mejores recetas allá donde vayas.


Esperando leer tus experiencias.

Acerca del autor de este post, Pedro Gallego

Soy Pedro Gallego, fundador y enológo de Bodega Campos Góticos. A través de este blog quiero compartir contigo mi pasión por el mundo del vino y ayudarte a disfrutar de nuevas experiencias con el vino y la gastronomía.