Hace casi 20 años planté el primer viñedo ecológico de la D.O. Ribera del Duero y uno de los primeros de España.

Mi objetivo era elaborar vinos de mucha calidad aprovechando todas las cualidades naturales de una de las mejores regiones vitivinícolas del mundo.

Y quizás te estarás preguntando, ¿pero realmente se nota la diferencia entre un vino “normal” y un vino ecológico?

O incluso puedes decirme, Pedro, yo conozco vinos fantásticos que no son ecológicos, ¿por qué complicarse con realizar un cultivo orgánico del viñedo y elaborar el vino siguiendo procedimientos ecológicos?

Hoy voy a contarte por qué mis viñedos, mi bodega y mis vinos son ecológicos por convicción y no por moda. Y además, te explicaré todo lo que cualquier persona aficionada al vino debería saber sobre vinos ecológicos.

 

10 ventajas de disfrutar de un buen vino ecológico

 

En primer lugar, un vino no es de calidad únicamente por ser ecológico.

 

En la calidad de un vino influyen muchos factores, el terroir y región vitivinícola, los viñedos y su forma de cultivo, el proceso de elaboración, los baremos de calidad que se marque la bodega, más allá de las exigencias normativas o de los consejos reguladores…, y muchos otros factores.

Lo cierto es que cuando un vino es de calidad, si además es ecológico, podrá convertirse en un vino fantástico de más calidad aún.

Es el caso de vinos Campos Góticos. Si nuestros viñedos y nuestros vinos no fueran ecológicos, también conseguiríamos hacer buenos vinos porque trabajamos con otros muchos factores.

Pero al cultivar mis propios viñedos y crear la bodega quise obtener el máximo valor posible del terroir y recuperar la esencia más auténtica de la Ribera del Duero prescindiendo de productos químicos.

Como consumidor y aficionado al vino, seguro que lo que más te interesa es saber qué ventajas tiene para ti un buen vino ecológico respecto a un buen vino ‘convencional’. Así que, vamos allá:

 

1# Vinos más sabrosos que te permitirán disfrutar de una mejor experiencia a  través de todos tus sentidos.

 

Un buen vino ecológico cuenta con muchos más matices propios del terroir que no han sido borrados o desvirtuados por los productos químicos.

Para que lo entiendas mejor, es como si te comes un buen tomate cultivado en un huerto ecológico o por el contrario, te tomas un tomate de esos que compramos en las tiendas y que saben menos, menos aún o incluso a nada. Dependerá de la variedad del tomate y de la forma de cultivo.

Así que, un buen vino ecológico tiene más sabor, pero también más aromas, más color, más texturas en boca…, y proporciona una experiencia mucho más completa y agradable que si ese mismo vino, aún siendo un vino de calidad, no fuera ecológico.

 

2# Vinos aún más sanos.

 

El vino, siempre que se consuma de forma responsable, tiene efectos muy positivos para la salud:

  • previene el desarrollo de problemas cardiovasculares
  • aumenta los niveles del colesterol bueno,
  • ayuda a reducir la obesidad y el sobrepeso,
  • nos ayuda a liberar endorfinas que mejoran nuestro estado de ánimo,
  • mejora el funcionamiento cognitivo previniendo el desarrollo de posibles demencias
  • ……

 

Pues si el vino es ecológico es aún mucho más sano. ¿Sabes por qué?:

Los vinos ecológicos están elaborados con uva procedente de viñedos orgánicos en los que no se han utilizado productos químicos y por lo tanto, cuando tomas un vino ecológico éste no deja residuos de productos químicos perjudiciales en tu organismo.

Pero además, existen notables diferencias en la riqueza de nutrientes y de polifenoles en un buen vino ecológico respecto a un vino no ecológico que hacen que te puedas beneficiar mucho más de sus efectos positivos en tu salud.

La razón principal es que si estamos en una buena región vitivinícola y además hacemos un cultivo orgánico del viñedo, obtenemos uvas de gran calidad con muchos más compuestos polifenólicos, es decir, antioxidantes que se encuentran en la piel y las pepitas de la uva.

A ello hay que añadir una elaboración muy cuidada y también ecológica en bodega que permita obtener lo mejor de esas uvas que se van a transformar en vino usando levaduras autóctonas del terreno en el proceso de fermentación y evitando la adición de productos químicos o artificiales en ninguna parte del proceso.

 

3# Vinos más longevos, es decir, vinos reserva de calidad excepcional.

 

Prescindiendo de los tratamientos químicos habituales, destinados a la sobreproducción u obtención de unas características concretas y por tanto modificadas, es posible crear y obtener un vino más longevo y con una mayor capacidad de evolución a lo largo del tiempo.

Los vinos reserva Campos Góticos son un buen ejemplo de ello. Son vinos muy especiales que han evolucionado fantásticamente bien y en los que se puede apreciar las cualidades positivas que aporta el tiempo en un buen vino sin perder su frescura.

 

4# Vinos socialmente responsables que preservan el terroir y la extraordinaria riqueza de nuestras regiones vitivinícolas.

 

Al disfrutar de un buen vino ecológico debes saber que estás favoreciendo el presente y el futuro de una economía sostenible y el desarrollo rural con empleo de calidad. ¡Qué bueno sería que la gente no se viera obligada a abandonar sus pueblos o pequeñas ciudades para irse a trabajar a Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia…!

Por otra parte, las bodegas españolas que cultivamos y elaboramos vinos de calidad en ecológico aprovechamos los recursos naturales de forma respetuosa, sin esquilmarlos, para obtener vinos ecológicos de gran nivel que se venden a nivel internacional generando riqueza y crecimiento para tu país, España.

 

5# Vinos que cuidan el ecosistema, el medio ambiente y el agua sin condenarte a ti y a tus hijos a una tierra y a un agua contaminado de productos químicos, así como a un planeta de futuro incierto.

 

Los enólogos orgánicos sentimos un profundo respeto por la naturaleza y por ello practicamos agricultura ecológica, evitando el uso de fertilizantes, pesticidas y plaguicidas químicos en el cultivo del viñedo, así como el uso de productos químicos en la elaboración del vino.

Nuestras uvas crecen en suelos vivos, llenos de plantas, animales y microorganismos naturales que forman parte del ecosistema del viñedo y sirven de alimento a las viñas, así como de protección frente a adversidades climatológicas y plagas.

Por ejemplo, las mariquitas comen pulgones, ácaros y cochinillas manteniendo sus poblaciones bajo control. Las lombrices generan humus que sirven de rico y sano alimento al viñedo. La mantis religiosa se alimenta de insectos fitófagos que comen plantas y pueden causar daños en la viña si no se controla su población…

Las abejas también juegan un papel clave en la polinización del viñedo y en la obtención de las uvas con las que después podremos elaborar el vino. En un viñedo ecológico las abejas están a salvo de los plaguicidas que tanto las perjudican y que están poniendo en peligro su existencia y con ello, la polinización de las plantas y el futuro de la alimentación y del planeta.

En definitiva, todos los integrantes del ecosistema del viñedo tienen un papel y ayudan a mantener el equilibrio natural que evita la formación de plagas y hace a las plantas más fuertes para soportar mejor las inclemencias del tiempo y las enfermedades.

 

¿Qué pasa con la sequía y el uso responsable del agua?

Los viñedos ecológicos de Campos Góticos no disponen de riego automático.

Cuando se realizó la plantación del viñedo en 1998 se preparó el terreno para favorecer el crecimiento de las raíces de las viñas en profundidad, de forma que el viñedo pudiera acceder al agua que se acumula en la tierra y fuera más resistente a la sequía.

Por otra parte, al no utilizarse fertilizantes químicos para alimentar a las viñas, se evita la contaminación de la tierra y las aguas subterráneas. 

 

¿Qué ocurre cuando no se realiza un cultivo orgánico del viñedo?

Al usar pesticidas y plaguicidas químicos para prevenir y tratar las plagas y enfermedades del viñedo, muchos de los animales, plantas y microorganismos que conforman el ecosistema del viñedo mueren.

El equilibrio natural se rompe y aparecen más plagas que resultan más dañinas para un viñedo cada vez más debilitado que se vuelve dependiente de los pesticidas.

La tierra se vuelve infértil y por tanto, el viñedo necesita abonos químicos para alimentarse y generar producción.

Estos abonos químicos contaminan el suelo y la tierra, y con el riego y la lluvia, el agua arrastra los restos químicos al subsuelo contaminando las aguas subterráneas, una de las principales fuentes de suministro para uso doméstico y para el riego, con lo que los restos químicos acaban en nuestro organismo.

 

¿Y cómo sé si un vino es realmente ecológico?

 

Como te explicaba al principio, cuando yo decidí plantar y cultivar los primeros viñedos ecológicos en la Ribera del Duero, fui de los primeros en hacerlo en España. Nadie lo hacía por entonces, la mayoría de viticultores y las bodegas no creían en ello y tampoco los consumidores lo demandaban.

De hecho, durante los primeros años el sello de agricultura ecológica que llevaban las botellas Campos Góticos generaba rechazo y confusión. Hasta el punto de que hubo varios años que decidimos no poner el sello de agricultura ecológica en la botella a pesar de que seguíamos cultivando y elaborando en ecológico.

Hoy en día, el vino ecológico está de moda y muchas bodegas cultivan y elaboran en ecológico. Otras bodegas siguen con sus vinos ‘convencionales’ pero además compran uva ecológica para elaborar algún vino ecológico para su gama de vinos.

 

¿Y todos los vinos ecológicos son igual de ecológicos?

La agricultura ecológica está regulada en España desde el año 1989. Y desde 1991 se aplica también la normativa europea. Los productos ecológicos incluyen una etiqueta expedida por las comunidades autónomas, con el origen de procedencia de los ingredientes de forma visible. A partir de Julio de 2010 es obligatorio el distintivo de la UE.

Para poder llevar la etiqueta de ecológico, los vinos ecológicos y todas las empresas que intervienen en su producción, son sometidos a inspecciones periódicas en las que se asegura que se cumple la normativa de certificación.

Cualquier vino que cumpla la normativa es ecológico. Aunque, igual que ocurre con la normativa y exigencia de los consejos reguladores de las Denominaciones de Origen de vino o con cualquier otra regulación normativa, las bodegas pueden limitarse a cumplir la normativa o pueden ir más allá poniendo sus propios baremos de calidad y exigencia.

Por eso, igual que dentro de una misma Denominación de Origen puedes encontrar vinos de calidades y precios muy distintos, en ecológico ocurre lo mismo.

Por ejemplo, en bodega Campos Góticos siempre hemos cultivado y elaborado en ecológico por convicción y por lo tanto, no nos limitamos a cumplir la normativa de certificación ecológica igual que no nos limitamos a cumplir los requisitos mínimos de la D.O. Ribera del Duero.

 

¿Preparado para disfrutar de un buen vino ecológico?

 

Si has leído este artículo hasta el final quizás es porque ya has probado algún vino ecológico o tienes curiosidad al respecto.

Te animo a experimentar por ti mismo y probar y comparar vinos ecológicos y no ecológicos dentro de calidades y características similares.

Y por favor, no dejes de contarnos tu experiencia en los comentarios de este artículo.

Por otra parte, habrás visto que en este post no he querido entrar en demasiados aspectos técnicos sobre cómo se realiza el cultivo ecológico o qué hacemos diferente al elaborar un vino ecológico respecto a otro ‘normal’. Tampoco te he explicado en qué consiste exactamente la normativa de certificación ecológica de la UE.

Pero si tienes alguna duda sobre alguno de estos asuntos o quieres saber más sobre vino ecológico, haz tu pregunta u observación en los comentarios del artículo y estaré encantado de explicarte todo lo que necesites.

 

Acerca del autor de este post, Pedro Gallego

Soy Pedro Gallego, fundador y enológo de Bodega Campos Góticos. A través de este blog quiero compartir contigo mi pasión por el mundo del vino y ayudarte a disfrutar de nuevas experiencias con el vino y la gastronomía.