Una vez al mes me suelo reunir con un concurrido grupo de amigos aficionados al vino. Con la excusa de encontrarnos, disfrutamos de una buena cena; aunque el objetivo real es realizar una cata a ciega de vinos.

No tenemos un protocolo rígido establecido, pero habitualmente probamos unos cinco o seis vinos de distintas regiones, añadas, variedades de uva… Y lo hacemos tanto de marcas con “gran prestigio” como de bodegas más desconocidas.

Resulta una experiencia única cada vez. Yo llevo ya años participando en estas catas y todos los días me sorprendo con algún vino que se descubre espectacular; aunque en ocasiones también para mal, con un vino del que esperabas mucho y que al final decepciona enormemente.

Lo cierto es que pasamos un buen rato entre amigos y sobretodo, experimentamos y aprendemos sobre vino.

¿Te apetece a ti también probar esta experiencia? Hoy te cuento cómo organizar una cata de vinos para divertirse con los amigos.

 

Cómo organizar una cata de vinos con los amigos

 

Organizar una reunión para degustación de vinos es una estupenda manera de hacer algo diferente y divertido con tus amigos. Todo lo que necesitas es cierta planificación, algunas provisiones, un poco de conocimiento y el deseo de intentar algo nuevo.

Si quieres saber cómo organizar una cata de vinos exitosa, entonces sigue estos 5 pasos:

 

1# Elegir entre los diferentes tipos de cata

 

Elegir un tema para tu cata es fundamental. Comenzar con la organización de la cata de vinos parte de decidir qué tipo de vinos deseas degustar, para ello existen variadas alternativas:

  • Puedes escoger probar vinos de diferentes regiones, por ejemplo, de la Rioja, de la Ribera del Duero, del sur de Francia, o de la zona que desees; no hay límites. Aunque una opción común es jugar a la cata de vinos de la misma zona. Es fácil para comparar vinos que compiten, más clásicos o actuales, y puedes seguir parámetros de la Denominación de Origen como guía.
  • Otra posibilidad es degustar vinos producidos en diferentes partes del mundo con la misma variedad de uva; por ejemplo, puedes probar y comparar un vino de la variedad Cabernet Sauvignon del Valle de Napa con uno producido en Francia y otro de Argentina. Esta opción también se puede seguir catando vinos de un mismo país, de hecho, no hace falta que te vayas lejos, en España una misma variedad de uva se cultiva en diferentes zonas. Ésta es una opción frecuente, porque te puedes centrar en una zona concreta y contrastar elaboradores que emplean las mismas variedades.
  • También puedes confrontar diferentes vinos tomando como referencia la añada a la que pertenecen. Sería una cata horizontal, ya que seleccionas vinos producidos el mismo año.
  • Realizar una cata de un solo viticultor puede resultar original. Si eres seguidor de los vinos producidos en una bodega en particular, de tu país o del extranjero, puedes probar distintas variedades de vinos del mismo autor. Aquí la cata sería vertical, es decir, el mismo vino con distintas añadas. Es una opción interesante para tratar temas como la capacidad de guarda de los vinos, tiempos de crianza…

 

Cualquier elección es aceptable para centrar la temática, siempre y cuando exista un hilo conductor de base para la propia cata.

 

2# Realizar los preparativos previos a la cata

 

Cuando soy yo el que tiene que seleccionar y comprar los vinos me enfrento seguramente al mismo problema que tú. ¿Cómo puedo estar seguro de acertar?

La clave para elegir los vinos de la cata está en convertir el riesgo a equivocarte en parte de la experiencia de disfrutar del vino y elegir con libertad y sin miedo. Es la única forma que conozco de encontrar vinos excelentes, únicos y distintos.

Una vez elegidos los vinos, debes tener en cuenta la comida que vas a servir. No debes comer mientras haces la cata de vinos, a menos que sea pan o sus derivados, que ayudan a limpiar el paladar. Así que se trata de decidir el menú que darás a tus invitados bien sea en la comida posterior, o si después sirves una cena, aperitivo o postres.

Lo ideal sería servir algún tipo de comida degustación para que tus convidados puedan continuar una relación con el vino que han ido catando, es decir tener en cuenta algunas claves para acertar al maridar con vino.

Los asistentes también merecen una consideración previa. El número ideal de invitados en una cata de vinos debe ser de 6 a 12 personas. Se trata de elegir una cantidad prudente de personas para poder ubicarlas con comodidad, con lo que dependerá en gran medida del espacio donde se realice el evento.

Otra buena idea es invitar a personas que tengan un conocimiento similar sobre vinos, si es posible. Si tus invitados no son catadores expertos, está bien, se producirá un debate interesante y se ampliarán sus conocimientos. Si por el contrario, los asistentes son avezados conocedores del mundo del vino, la respuesta será similar, se producirán conversaciones interesantes, solo que en este caso ya a otro nivel.

 

3# Decidir los aspectos básicos de una cata

 

Día y hora más adecuados para una cata de vinos

 

Escoge la temporada y hora, si la cita es excepcional o novedosa. En realidad, puedes organizar una cata de vinos en cualquier época del año.

Asimismo no hay una hora ideal para realizar la cata, si lo piensas por un momento, en las bodegas, por ejemplo, están mediatizados por los horarios de visita que se tienen establecidos. Sin embargo, en tu casa siempre puedes actuar con mayor libertad, o ser flexible ante las posibilidades de asistencia de tus comensales.

 

Qué cosas vas a necesitar para hacer la cata

 

Parece que son muchas cosas las que necesitas para preparar la de cata de vinos, pero lo fundamental es no olvidar algunos elementos básicos.

  • ¿Qué copas utilizo en la cata? Comienza por las copas adecuadas, elegir las copas correctas está muy ligado a la sencillez en estos casos, no te compliques. Lo mejor sería que pusieras una copa por cada vino que se va a probar. Elige una copa larga, con un talle suficientemente largo para que el vino no se caliente con el calor de las manos. El cristal debe ser totalmente transparente, para que los invitados puedan ver el color del vino.
  • ¿Cuánto me gasto en los vinos? Por supuesto, lo fundamental es el vino. El que hayas elegido un tema para la degustación no exime que puedas incluir también el factor del precio, de hecho puede ser bueno que tengas vinos con diferentes precios, y asegúrate de tener cantidad suficiente. De todos los vinos, buenos o malos o de precio más alto o más bajo, se puede aprender.
  • ¿Cuántos vinos pongo en una cata? No es necesario pasarse. Con unos tres o cuatro vinos está bien para empezar, y puedes optar por elegir uno de ellos para que acompañe la comida posterior. Se trata de no agobiar a los asistentes y procurar que la cata no se dilate excesivamente en el tiempo. Con los cuatro vinos obtendrás un buen equilibrio entre cantidad y capacidad de concentración.
  • ¿Qué accesorios debo tener preparados? Necesitarás una cubitera o hielera si es necesario mantener el vino a una temperatura determinada. Un sacacorchos de calidad, y el pan. Puedes ahorrarte la escupidera, más común en las catas profesionales donde se prueban un gran número de vinos.
  • Mantel y servilletas blancas: Es bastante aconsejable usar un mantel blanco o servilletas blancas. De esta manera, tus invitados podrán ver el color de los vinos y facilitas seguir las fases fundamentales para degustar un vino.
  • Fichas de cata: Si quieres dar un toque profesional al evento puedes realizar o preparar fichas de cata: Con éstas, tus comensales podrán identificar los sabores del vino y a anotar sus impresiones. Incluso al final, puedes ofrecer las notas de cata de los vinos para que vean si las opiniones del creador o los expertos son similares a las suyas, o si bien han obtenido matices diferentes.
  • Tratamiento del vino: no te olvides de ello en el desarrollo de todo el proceso. Es esencial ofrecer un buen servicio del vino elegido. Se trata, en definitiva, de que tanto comida como vino estén en óptimas condiciones.

 

4# Disponer y realizar la cata

 

El contexto y ambiente para una cata

 

Aunque no todo es controlable o sale perfecto, se puede intentar dirigir en cierto modo. Eligiendo un lugar libre de olores en lo posible y relativamente neutro, con una mesa despejada y sin demasiadas distracciones.

En cuanto a la luz, la diurna es ideal, pero lo normal es estar bajo el filtro de la luz eléctrica, si fuera posible elegir, recuerda que las bombillas normales van mejor que las lámparas fluorescentes.

Referente al perfume, es una variable incontrolable de todo punto, pues a todos nos gusta arreglarnos y la colonia suele ser un componente que no falta. Pero es bueno aconsejar previamente a los citados, que en la medida de lo posible se eviten los perfumes fuertes ya que alteran la percepción olfativa del vino.

 

Colocación de la mesa de cata

 

Puede que te preguntes si es mejor desarrollar una cata a ciegas o de botella vista. Te recomiendo, si hablamos de las primeras veces, que las botellas estén a la vista. Ya habrá tiempo cuando instaures la cita o se coja práctica de hacerla ciega, donde solo el que organiza sabe los vinos que hay en la mesa.

Pon los vinos a catar, ubica las copas, algo de agua, las servilletas y el pan.

 

Técnicas de degustación de vinos

 

Como ya te conté en cómo degustar un vino para disfrutarlo más”, no lleva mucho tiempo perfeccionar la técnica para degustar vino. Debes ir indicando a tus invitados inexpertos qué es lo que van a beber y cómo lo harán.

Primero deberán sostener la copa y girarla por algunos segundos para dejar que el vino respire, luego, deberán oler el vino para tener una mejor sensación del sabor. Después de ello, los invitados deberán tomar un sorbo de vino, y saborearlo por unos segundos antes de tragar.

 

Notas y veredicto de cada vino en la cata

 

Dales tiempo a tus invitados para tomar notas si así lo has previsto. No es lo más común pues la gente prefiere comentar y se generan muchas veces conversaciones paralelas, pero también puede haber un espacio para que las personas anoten sus impresiones.

Se pueden valorar y comentar temas como: Aromas y sabores del vino, textura y espesor. Deberán fijarse si el vino es ligero y fresco, con mucho cuerpo o suave. También el equilibro de sabores y el final, si el sabor permanece mucho o poco tiempo en boca.

 

5# Completar con una cena y algo más

 

Considera terminar la reunión con un juego o gazapo.

Siempre es recomendable que haya una persona encargada de dirigir la cata, para explicar el origen de los vinos, la elaboración o algunos elementos más concretos de análisis; cuando te sientas cómodo haciéndolo puedes acabar con un punto interesante que ayudará a la implicación de los asistentes. Por ejemplo, incluyendo un gazapo.

Imagina que añades un vino de Rioja en una cata de vinos centrada en la Ribera del Duero, prueba si alguien lo descubre, es menos “perjudicial” que el viejo truco de incluir vino de brick.

Si sois avezados catadores puedes realizar otro juego, similar a la cata ciega. Sirves algún vino sin identificar para ver si son capaces de acertar cual es. Puede que con alguna clemente pista alguien pueda llevarse un premio, además de la satisfacción del título no homologado de experto en la cata de vinos.

Sirve la comida o cena después. Si nos hemos planteado una cata con maridaje, tras la misma no está demás que les ofrezcas algo de comer, bien sea unos aperitivos o el menú previamente determinado, será el broche perfecto a la velada.

 

¿Y tú? ¿Te animas a elaborar tu propia cata?

 

Espero que estos consejos te ayuden a disfrutar de un rato agradable con familiares o amigos, y a aumentar tus experiencias con el vino.

Así que, ahora te toca a ti, cuéntanoslo en los comentarios. Me encantará leerte.

 

Acerca del autor de este post, Pedro Gallego

Soy Pedro Gallego, fundador y enológo de Bodega Campos Góticos. A través de este blog quiero compartir contigo mi pasión por el mundo del vino y ayudarte a disfrutar de nuevas experiencias con el vino y la gastronomía.