El otro día, estando con unos amigos en un restaurante, me di cuenta de que al pedir el vino, tengo en cuenta algunas cosas que no todos los aficionados al vino conocen.

Así que, se me ocurrió escribir un artículo en el blog en el que contarte algunas recomendaciones que te ayudarán a pedir y elegir el vino cuando estés en el restaurante:

 

Consejos para pedir tu vino en un restaurante

 

1# Primera recomendación: Cuando te sientas en una mesa en un buen restaurante normalmente te entregan una carta de vino. Lo lógico es que pienses que esos son todos los vinos que tienen pero no siempre es así.

Para las bodegas no es fácil conseguir que cuando un restaurante compra sus vinos los meta en su carta para que tú puedas verlos y pedirlos.

Lo cierto es que los restaurantes no suelen cambiar la carta de vino a menudo y muchas veces tienen vinos que no figuran en la carta.

También puede pasar que el restaurante solo quiera meter en la carta los vinos más conocidos o los de los distribuidores o bodegas que les ofrecen mejores condiciones para que pongan sus vinos en la carta.

Por eso, si tú tienes en mente algún vino que te apetece probar o estás buscando vinos de alguna bodega más pequeña, pregunta por ellos a los camareros. Quizás lo tengan fuera de carta, y si no lo tienen, el restaurante podrá pedírselo a sus distribuidores.

Así podrás descubrir vinos singulares y darás la oportunidad de que bodegas más pequeñas y quizás con menos interés para el restaurante, lleguen a ti para que tú puedas decidir.

 

2# Segunda recomendación: También es muy habitual que al sentarte en una mesa en el restaurante tengas ya una botella de vino en la mesa como sugerencia de la casa o directamente el camarero te ofrezca un vino recomendado. Muchas veces se trata de una marca que le está ofreciendo alguna promoción al restaurante para que lo ofrezca de forma especial.

Esto no significa que sea una mala opción pedirlo, puede ser un vino fantástico, pero a mi normalmente me gusta que me ofrezcan todo lo que tienen para valorar el resto de opciones y elegir por mí mismo.

 

3# Tercera recomendación: Muchas veces te apetece tomar vino pero te frenar pedir una botella porque las personas con las que estás no van a tomar vino y no vas a poder tomártelo tú todo. En ese caso, tienes dos opciones para no renunciar a disfrutar de un vino con la comida:

1. Pedir una botella de vino y llevártela al final para terminarla tranquilamente en tu casa en los siguientes días. Sé que en España no hay costumbre de llevarse la botella que no hemos terminado, porque nos da vergüenza y parece cosa de pobres, pero no sólo no debe darnos vergüenza, si no que como consumidores tenemos el derecho de hacerlo porque ya la hemos pagado. En otros países con un poder adquisitivo mayor que el nuestro, llevarse la botella o la comida que no has terminado, resulta una práctica habitual.

Hoy en día hay muchos restaurantes que te ofrecen la opción de prepararte todo lo que te ha sobrado para llevártelo a casa. Con el vino es aún más fácil. Solo tienes que cerrar la botella con el corcho y meterla en una bolsa.

2. Pero si no te apetece andar cargando con la botella o no quieres pagar el precio del vino en el restaurante para beberlo en casa, tienes otra opción, pedir el vino por copas. Solo podrás elegir entre los vinos que tienen para tapeo, pero seguro que tendrás varias opciones interesantes, y además podrás probar vinos diferentes.

Pero quiero ir más allá, cuando pedimos una copa y no una botella, también estamos marcando costumbres y obligando al restaurante a que ponga en práctica ofertas comerciales que no solo les convienen a ellos, como es la venta por copas en las mesas y no sólo en la barra. Ya los hay, pero quizás algún día veamos de forma más generalizada en los restaurantes, que en la carta hay una serie de vinos que también los ofrecen por copas.

 

4# Cuarta recomendación: Si, al revés que en el caso anterior, hay varias personas que toman vino en la mesa y vais a tomar más de una botella, tenéis la opción de pedir vinos distintos. Pero hay que tener en cuenta, que los vinos que pidamos vayan de menos a más. Quiero decir que si pedimos un vino joven y un crianza, el primero en tomarse debe ser el más joven, o el menos complejo.

 

5# Quinta recomendación: Cuando viajas por distintas regiones de España tienes la oportunidad de probar vinos de la tierra que probablemente serán difíciles de encontrar en la zona donde vives. Te recomiendo aprovechar a probarlos.

Es un error como ya he tratado en otros artículos del blog, beber siempre el mismo vino por bueno que esté y perdernos otras experiencias.

 

6# Sexta recomendación: Hay algunos detalles que te indicarán si el restaurante o establecimiento en el que estás cuida los vinos.

Por ejemplo, un restaurante que cuida el vino se preocupa por tener un vino de la casa de cierto nivel. Pero además, contará con una oferta amplia de vinos, con varias marcas de las Denominaciones de Origen más demandadas pero también con vinos de otras regiones y denominaciones menos conocidas e incluso vinos de otros países.

Como sabes, la conservación del vino es muy importante para que el vino siga evolucionando en botella, así que, un restaurante que se preocupa por ofrecer vinos de calidad a sus clientes contará con una vinoteca o armario de vino climatizado en el que podrá colocar las botellas en la posición correcta y agruparlas por tipo de vino para proporcionar la temperatura correcta de conservación en función de cada vino.

Finalmente, puedes encontrar restaurantes que vayan aún más lejos y cuenten con un sumiller para asesorarte sobre vinos. Esto es fantástico y te recomiendo aprovechar su ayuda y conocimiento para experimentar maridajes originales y probar nuevos vinos.

Eso sí, ten en cuenta que el paladar de un sumiller está muy evolucionado y lo que le guste a él no tiene por qué gustarte a ti. Pero en cualquier caso, siempre será una experiencia enriquecedora.

 

7# Séptima recomendación: A diario veo en mi trabajo, que se contratan comidas o menús para celebraciones de grupos familiares o de amigos, en donde el que cierra el acuerdo con el restaurante, no se preocupa más que de concretar el menú de comida pero no del vino.

Me estoy refiriendo a menús de 30 a 60 €, con varios entrantes surtidos y un segundo compuesto por un pescado o una carne preparados de diversas maneras y con un surtido de postres. Normalmente en estos menús se especifica bien la comida, pero se oculta o enmascara el resto cuando te ponen: Pan, bebidas y café incluidos.

Te sugiero que siempre negocies el tipo de vino, ya que si no, podrás tener en la mesa un vino que no te interesa, que no te guste o que no esté a la altura de la comida estropeando la fiesta a todos los que consideren al vino una parte importante, como seguro que es tu caso.

Tú tienes tu derecho a decidir y no dejes al vino fuera de tu elección en un restaurante, bien sea comida a la carta, o como uno de los menús que te ofrezcan. El vino tiene que ser parte de la comida y tú tienes que decidirlo así.

 

¿Y tú?, ¿qué sueles tener en cuenta al pedir vino en los restaurantes?

 

Espero que alguna de las recomendaciones que te he dado te resulte útil.

Aunque seguramente tú ya sigas tus propios criterios a la hora de pedir y seleccionar un vino cuando vas a comer a un restaurante.

Así que, ahora te toca a ti, cuéntanoslo en los comentarios. Me encantará leerte.

 

Acerca del autor de este post, Pedro Gallego

Soy Pedro Gallego, fundador y enológo de Bodega Campos Góticos. A través de este blog quiero compartir contigo mi pasión por el mundo del vino y ayudarte a disfrutar de nuevas experiencias con el vino y la gastronomía.